Hablar de filtración de aire industrial es bastante general, ya que no hay un único tipo de contaminante y existen diferentes tecnologías y mecanismos de filtración para las unidades industriales.
¿Cuántos tipos hay?
Podemos distinguir tres en particular y las analizaremos en este artículo.
FILTRACIÓN DE HUMOS Y POLVO
Los humos y el polvo generados durante los procesos industriales pueden ser extremadamente nocivos para la salud humana y el medio ambiente. Este problema es común a muchos sectores productivos, por lo que existen numerosos sistemas de filtración diseñados para este tipo de contaminantes causantes de numerosas patologías.
En este contexto, existen una serie de sistemas centralizados equipados con puntos de recogida y aspiración situados idealmente cerca de la fuente contaminante que emite el polvo y los humos nocivos durante su funcionamiento. Éstos retiran los residuos de la fuente contaminante y, normalmente a través de una red de tuberías, transportan el aire contaminado a la zona de filtración donde, aprovechando el principio de separación física, el aire se purifica y luego se devuelve a la atmósfera.
La separación física puede realizarse mediante filtros de cartucho, filtros de bolsa o la fuerza centrífuga de un separador ciclónico. En función de la granulometría del polvo y de su concentración, se puede determinar la tecnología y el dimensionamiento de la solución más adecuada.
COMPUESTOS ORGÁNICOS
VOLÁTILES
Los compuestos orgánicos volátiles (COV) identifican a los contaminantes cuyas moléculas contienen distintos grupos funcionales y, en conjunto, son capaces de comportamientos físicos y químicos diferentes, aunque comparten una elevada volatilidad. Los disolventes orgánicos, como los diluyentes y las pinturas, pero también los hidrocarburos líquidos que contienen cloro, flúor y azufre, por ejemplo, entran en esta categoría. Los compuestos orgánicos volátiles pueden clasificarse en tres tipos:
- Compuestos antropogénicos, procedentes de actividades humanas, por ejemplo, del petróleo y la combustión, cuyos principales exponentes son el benceno, el tolueno, el metano, el tetracloruro de carbono y el etanol.
- Compuestos biogénicos de origen natural, como los terpenos contenidos en los aceites esenciales de las plantas.
- Compuestos antropogénicos y biogénicos, como el isopreno.
FILTRACIÓN DE NEBLINA DE ACEITE
Muchas empresas se enfrentan a la necesidad de filtrar las nieblas o neblinas de aceite que se forman durante los procesos de producción en los que intervienen aceites integrales y/o emulsiones. Para reducir estos contaminantes, es importante recurrir a tecnologías de eficacia probada utilizadas específicamente para la reducción de la neblina de aceite.
Pequeños filtros centrífugos, diseñados para ser acoplados directamente a las máquinas, o soluciones modulares centralizadas ideales para operaciones en fuentes de producción con mayor cantidad de contaminantes, los equipos más adecuados son los filtros que aprovechan la
principio de centrifugación y coalescencia o los filtros electrostáticos.
Para eliminar o reducir estos compuestos orgánicos utilizamos filtros húmedos, como los depuradores venturi, en los que los compuestos se tratan con agua o reactivos, o los termocombustores regenerativos.
Es fácil ver que, antes de instalar un sistema de filtración de aire, hay que identificar el tipo de contaminante, la cantidad y la naturaleza específica de la instalación/montaje y, a continuación, encontrar la solución que mejor se adapte a sus necesidades.